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Ciudad Industrial Pecuaria, transforma actividad ganadera
 

Dará valor agregado a los productos y abrirá mercados de comercialización

Alicia Rodríguez Álvarez

Con la visión de largo plazo del gobierno de Ismael Hernández Deras, se construye la Ciudad Industrial Pecuaria, complejo que vendrá a dar un nuevo dinamismo a la actividad económica de la ganadería, que no sólo se circunscribirá al sector primario, sino que habrá de transformar sus productos, a darles valor agregado y abrir nuevos mercados de comercialización.
Durango ha mantenido una vocación ganadera, la actividad bovina productora de carne es una de las más importantes tanto por su inventario de un millón 200 mil cabezas de ganado, como por los más de 43 mil productores activos que se dedican a esta actividad en una superficie de 6 y medio millones de hectáreas.
Tradicionalmente, la actividad pecuaria se había limitado a la producción y exportación de becerros en pie, de manera que el desarrollo, el acabado, el peso del animal y por ende las mayores ganancias, quedaban en manos de los engordadores y no de los productores duranguenses, esto, aunado a la disminución en la exportación y el desplome de más del 30% en los precios de comercialización de becerros.
Ahora, con la próxima puesta en marcha de Ciudad Industrial Pecuaria, la historia toma un nuevo rumbo: se completa la cadena productiva, se da valor agregado al producto y se garantiza su comercialización, lo que generará mayores ganancias directas que habrán de reflejarse en la economía local.
A la altura del kilómetro 20 de la autopista Durango–Gómez Palacio se observa ya el imponente esqueleto de acero que sostendrá al rastro TIF (Tipo Inspección Federal) para la producción y empaque de cortes primarios de carne de ganado bovino con calidad de exportación, el cual podrá procesar 200 animales en un turno de 8 horas, con una capacidad instalada de 17,280 toneladas anuales.
Si bien este rastro contará con tecnología de primer mundo que permitirá a los productores duranguenses competir a nivel nacional e internacional en la producción de carne, la visión del proyecto es aún más amplia, pues implica la integración y coordinación de toda una cadena productiva en beneficio de pequeños y grandes productores, desarrolladores de ganado, engordadores y comercializadores, más aún, en beneficio de los agricultores que representan también un eslabón importante en este proceso.

Ciudad Pecuaria, la punta del iceberg

Con una inversión de 178 millones de pesos en su primera etapa, se construye en Ciudad Industrial Pecuaria el rastro de Bovinos, rastro de cerdos, planta de tratamiento de aguas residuales, planta de la producción de pastura, oficinas de la Unión Ganadera Regional de Durango y caminos de acceso, mientras que en una segunda etapa se tiene contemplado el laboratorio de patología, laboratorio de genética, biodigestor, corrales de engorda y urbanización.
Sin embargo, más allá de esta magna obra, de su monto de inversión, e incluso, más allá de los beneficios que de manera directa podrá generar con el valor agregado y comercialización de la producción de carne, Ciudad Industrial Pecuaria generará por inercia una profunda transformación en el campo de Durango, basta imaginar el desarrollo y consolidación de proveedores que se generará para el cultivo de forrajes, granos y semillas, básicos en el proceso de engorda del ganado que servirá como materia prima en el rastro, la construcción de nueva infraestructura para la cría y engorda de ganado, así como el acondicionamiento, remodelación y/o ampliación de la ya existente, los proveedores de insumos y material genético, incluyendo los sementales de registro de las razas prioritarias para el proyecto, la asesoría técnica especializada y capacitación a todos y cada uno de los involucrados en la cadena productiva de bovinos carne.
Durante la ceremonia con la cual se pusiera en marcha la construcción de esta obra, en octubre del 2009, el Gobernador Ismael Hernández Deras afirmó que Durango merecía una historia diferente a la de la sola exportación de becerros en pie, una visión de futuro y no la comodidad de dejar de arriesgarse para seguir las mismas inercias, “a pesar de las adversidades del momento económico que vive el país, era necesario explorar nuevas alternativas y pensar en grande para dar este gran paso”.

Sobre este escenario, el impulso de la visión empresarial de los productores del campo y la movilidad comercial que generará en diversos sectores, Ciudad Industrial Pecuaria es un proyecto de alto valor social que transformará la vida de los ganaderos de todos los niveles y tendrá un impacto expansivo en la sociedad duranguense.